Imagina a Lima sin sus parques más queridos : San Isidro sin El Olivar, Lince sin
el Parque Ramón Castilla o Jesús María sin el Campo de Marte, parques que han logrado sobrevivir a la expansión urbana, varios de ellos gracias a los cuidados de sus vecinos y autoridades.
Ahora imagina el Perú sin Candamo, sin Huascarán, sin el Manu, es decir, sin nuestras Áreas Naturales Protegidas – aNp.